
El sistema de aire medicinal y otros gases medicinales es un componente crítico para la atención segura y continua de los pacientes, ya que estos gases son utilizados con fines de prevención, diagnóstico, tratamiento y alivio de enfermedades en múltiples servicios asistenciales. Su adecuada producción, distribución y monitoreo es fundamental para garantizar la calidad del cuidado y la seguridad del paciente.